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jueves, 4 de noviembre de 2010

Lecciones de conducción china




La contaminación sigue presente. Ni se ve sol, ni nubes; es una neblina continúa mires por donde mires. Así ha sido desde que entré en China.

Los carnets de conducir los deben regal, porque no hay temario para examinarse. Os paso reglas que he aprendido hoy. Fotos de un sólo día:
· Los bordillos se pueden saltar.


· No hay problema en ir en contra dirección.




· En un parking puedes aparcar donde quieras.




· Si tienes que hacer un recado, puedes tranquilamente dejar el coche bloqueando la calle.




· Las señales no aplican a los occidentales.




· En motocicleta pueden ir dos sin casco.



· En un cruce, pasa el que se atreve ¡No sabía ni en qué idioma hablarle al chófer!




· La marcha atrás en la entrada a la autopista, no me ha dado tiempo a fotografiarla. Pero ha sido muy buena!

El día ha sido divertido y agotador. Esto de no entenderse con la gente, le deja a uno fundido. De buena mañana hemos salido la guía, el chófer y yo. Hemos cumplido bastante bien la agenda programada.


Por último, os dejo con el único libro que me ha sonado familiar de la tienda de libros más grande del mundo (al menos eso dicen).

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Shenzhen, el granero de la electrónica mundial

¡Ya hemos superado las 500 visitas acumuladas! Me alegro que os esté resultando entretenido. A mi me hace mucha compañía saber que hay un batallón ahí detrás.

Ya estoy por China. Y como prueba de ello, ya no me puedo conectar al blog spot. Censura china. Rita, corresponsal en Valencia, nos hará las entradas. Gracias por ello.

La diferencia al cruzar la frontera ha sido clara. Se nota la diferencia del nivel de vida. No en vano, la renta per cápita de Shenzhen es un tercio de la de Hong Kong.

El número de señales traducidas al inglés también se ha reducido. Por lo que pregunté por Hong Kong a un policía, un recepcionista y un taxista (“muestreo callejero”), menos de la mitad de la población hablaba inglés. En China, muchísimo menos. En el hotel el servicio habla algo de inglés, pero justito. Para ir de un sitio a otro, hay que ir con la dirección escrita en chino en un papel. Y esto, no es como: “no tener ni idea de francés y hacerte entender en Paris”. ¡Aquí no pillas una!


Primeras impresiones de Shenzhen. Una ciudad enorme. Algo caótica, es la 5ª ciudad del mundo con mayor densidad. Cielo encapotado (¿polución?), se echa de menos la luz de España. Edificios a mitad construcción, sigue habiendo una gran actividad económica. Una buena base hotelera – aunque no sé si suficiente – para dar servicio a los extranjeros que vienen a ferias.

Las últimas horas del día las estoy pasando en el business center del hotel. Y como justo acaban de pasar las semanas de las ferias por aquí, esto está bastante tranquilo. La recepcionista enseguida me ha preguntado de donde era. Al decirle que de España, me contestado que éramos los campeones del mundo y que su jugador preferido era “Juan Mata”. Caray! Me ha sorprendido ¡Amunt Mata, amunt Valencia!

Como apenas estoy por aquí un día, esto es tan enorme y no es una ciudad para el típico turismo extranjero (si lo es para el doméstico por su clima y playas) he decidido preguntar por un guía.

En recepción, me dicen que el guía no tiene coche y el conductor no habla inglés. Por lo que serían dos personas. Después de negociar un buen rato a tres bandas, porque también se ha unido a la conversación el botones del hotel, hemos llegado a un principio de acuerdo de itinerario, tiempo y coste. Un 50% de rebaja sobre la oferta que me han hecho al principio, no sé si será buena o no, pero como entraba en mi presupuesto. China es bastante más barato que España.

En fin, que mañana saldremos a pasear un equipo de tres personas: el conductor, el guía y yo. No sé quien de los tres va a flipar más. Por mi parte, he propuesto una ruta, pero bueno, no estoy tan seguro de lo que acabaremos viendo. Ahí va:
  1. Hua Qiang Bei, mercado de electrónica. Shenzen es el área de mayor concentración de producción de electrónica del mundo.
  2. Visita a Huawei, un fabricante de electrónica.
  3. Visita a un centro comercial; uno que tiene un Carrefour bastante grande. Al igual que Wall-Mart, tiene cada uno una docena de tiendas por aquí.
  4. Visita a la Shenzhen Book City, la tienda de libros más grande del mundo.
  5. Visita del centro de la ciudad desde coche y comida cantonesa.

La zona de compras de Dogmen, la dejo fuera. Ya llevo mucho peso en la maleta por tener que llevar ropa de abrigo para el Norte.

Por la noche parto a Guangzhou. Allí tenemos a Alex, un explorador “pata negra”. No es para menos, su historial cuenta con más de veinte medallas. Una por año vivido en China.